Rescatado en: Santiago Tulantepec
Fecha: 11/08/2025
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Rescatado en: Santiago Tulantepec
Fecha: 05/05/2015
Eran aproximadamente las 2:30 de la madrugada cuando un llanto de dolor rompió el silencio de la noche. Al asomarse por la ventana, descubrieron una escena inquietante: dos perros intentaban atacar a otro. Al salir, se dieron cuenta de que se trataba de una perra, que, con evidente desesperación, se sentaba para evitar que la lastimaran.
Rápidamente ahuyentaron a los agresores y la pusieron a salvo dentro de casa. A la mañana siguiente, la llevaron al veterinario, quien confirmó que la perra estaba preñada desde hacía más de quince días. Esa era la razón por la que no permitía que los otros perros se acercaran a ella.
Tiempo después, dio a luz a su camada, y todos los cachorros encontraron un hogar gracias a la adopción responsable. Ella, en cambio, se quedó para siempre. Hoy en día, es la guardiana de la entrada de la casa, siempre un poco apartada de los demás, con un carácter reservado y poco sociable. No le gusta que la molesten y prefiere la tranquilidad.
Su cuidado ha requerido atención especial, pues al ser cruce de pastor alemán con husky, su abundante pelaje la ha hecho propensa a problemas de ácaros, llegando a lastimarse de tanto rascarse. Aun así, ella es, sin duda, un miembro muy especial de la familia.
Rescatado en: Ciudad de Mexico
Fecha: 14/08/2013
Una mañana, en medio de la rutina de ventas en su negocio de la Ciudad de México, una escena inesperada llamó su atención. Frente al local, un grupo de vendedores intentaba ahuyentar a un perro. El animal, sin embargo, no se movía. Sus ojos reflejaban dolor: tenía una pata fracturada, la cabeza herida y, para empeorar la situación, algunas personas le arrojaban agua para obligarlo a irse.
No podían quedarse de brazos cruzados. Se acercaron, le ofrecieron agua y comida, y su hermana le administró medicamentos para aliviar su sufrimiento. El perro, como si supiera que había encontrado un lugar seguro, se quedó en la puerta sin intención de marcharse. Ese mismo día, cruzó el umbral de su nuevo hogar, donde aún permanece.
El tiempo ha dejado huellas en su salud. Hace aproximadamente medio año, sufrió lo que parecía ser una embolia que le quitó fuerza y movilidad. A veces parece que su cuerpo quiere rendirse, pero su espíritu y el cariño que lo rodea lo mantienen de pie… o, mejor dicho, lo mantienen en casa, donde ahora es amado y protegido.